Un informe de The New York Times sostiene que el criptógrafo británico sería el verdadero “Satoshi Nakamoto”

Después de años de teorías, conspiraciones y gente jurando que “un amigo del primo sabía quién era”, el misterio más famoso del mundo cripto podría estar empezando a resolverse. Una investigación de The New York Times señala que el creador de Bitcoin sería el criptógrafo británico Adam Back.
Durante casi dos décadas, la identidad detrás del seudónimo Satoshi Nakamoto fue uno de los mayores enigmas tecnológicos. No solo por el misterio en sí, sino por lo que implica: una fortuna estimada en más de 100 mil millones de dólares y la creación de un sistema que redefinió las finanzas globales.
Una investigación obsesiva
Los periodistas John Carreyrou y Dylan Freedman llevaron adelante una investigación de un año que incluyó análisis de correos electrónicos, foros antiguos y estudios lingüísticos avanzados.
El resultado no fue una prueba única, sino una acumulación de coincidencias difíciles de ignorar. A través de técnicas de estilometría, detectaron patrones idénticos entre los textos de Nakamoto y los de Back: desde el uso de modismos británicos mezclados con expresiones estadounidenses hasta errores de puntuación muy específicos.
Sí, básicamente lo “descubrieron” por cómo escribía. Una pesadilla para cualquiera que alguna vez pensó que internet era anónimo.
Las pistas que lo vinculan
Mucho antes del nacimiento de Bitcoin en 2009, Adam Back ya había desarrollado ideas clave dentro del movimiento cypherpunk, incluyendo sistemas descentralizados y conceptos que aparecen casi calcados en el whitepaper de la criptomoneda.
Además, su proyecto Hashcash, creado en los años 90, es considerado uno de los pilares técnicos sobre los que se construyó Bitcoin.
La investigación también destaca un dato llamativo: Back redujo notablemente su actividad pública en foros justo cuando Bitcoin comenzaba a tomar forma.
El momento incómodo
El punto más tenso llegó en un encuentro cara a cara en El Salvador. Allí, Back negó ser Satoshi. Sin embargo, según el informe, dejó escapar un lapsus al referirse en primera persona a actividades atribuidas al creador de Bitcoin.
Para los periodistas, ese detalle, sumado al resto de las evidencias, terminó de cerrar el círculo.
¿Caso cerrado?
Aunque Adam Back niega cualquier vínculo, el informe sostiene que la probabilidad de que todas las coincidencias sean casuales es prácticamente nula.
Aun así, en el mundo cripto nada es definitivo hasta que alguien firma con clave privada. Y eso, por ahora, no pasó.
Así que sí: puede que el mayor secreto de internet esté resuelto… o que simplemente tengamos la teoría mejor armada hasta la fecha.