Problemas técnicos en la fase de pruebas ponen en duda el lanzamiento del esperado dispositivo.

Parece que ni Apple puede doblar la realidad a su gusto. El esperado iPhone plegable, uno de los dispositivos más anticipados de los últimos años, empieza a mostrar señales de que no llegará tan pronto como muchos imaginaban.
Según reportes recientes, la compañía atraviesa dificultades en las primeras etapas de fabricación del equipo. Los problemas surgieron durante las pruebas de ingeniería, una instancia clave en el desarrollo de cualquier nuevo modelo.
Inicialmente, el lanzamiento estaba previsto para el otoño boreal de este año, dentro de la línea premium “Ultra”, donde también se proyectan otros productos como un MacBook Pro con pantalla OLED táctil y nuevos AirPods con cámaras. Sí, porque claramente al mundo le faltaban auriculares que te miren de vuelta.
Fallas en una etapa crítica
Las complicaciones aparecen en la fase de verificación de producción, una de las seis instancias que debe atravesar cada nuevo iPhone antes de llegar al mercado. Según fuentes cercanas al proceso, los desafíos técnicos son mayores a los esperados y requieren más tiempo de ajuste.
Desde la cadena de suministro aseguran que abril y principios de mayo son momentos clave para definir si el proyecto puede mantenerse en calendario o si, directamente, habrá que patearlo.
El problema no es menor: los equipos de ingeniería están trabajando bajo una presión considerable, y las soluciones actuales todavía no logran resolver todos los inconvenientes.
Un lanzamiento que podría estirarse
Si Apple no logra superar estos obstáculos, el iPhone plegable podría retrasarse hasta 2027. Un dato no menor: ese año coincide con el vigésimo aniversario del primer iPhone, lo que podría convertir al dispositivo en una especie de lanzamiento simbólico.
Mientras tanto, la competencia sigue avanzando en el segmento de teléfonos plegables, un terreno donde Apple todavía no pisa firme. Y en tecnología, llegar tarde no siempre significa llegar mejor… aunque a ellos les encanta intentar demostrar lo contrario.
Por ahora, el iPhone que se dobla tendrá que esperar. Y los fans también.