Donaron un torno a una escuela… y terminó mágicamente convertido en efectivo (que tampoco apareció)

by hola@conectate.ar

Una exdirectora fue condenada tras vender equipamiento donado y “olvidarse” de rendir el dinero.

En un giro inesperado para absolutamente nadie, una escuela técnica de Puerto Madryn pasó de recibir una donación clave para la formación de sus alumnos… a protagonizar un pequeño escándalo digno de manual.

La exdirectora de la Escuela 703, Patricia Goettig, fue condenada a un mes de prisión en suspenso después de admitir que vendió de manera irregular un torno que había sido donado por la empresa Aluar. Sí, una herramienta pensada para enseñar terminó convertida en un negocio paralelo.

El torno fue vendido por $1.000.000, aunque ese dinero decidió emprender su propio camino espiritual porque nunca apareció en ningún registro oficial. Básicamente, el clásico “yo lo tenía acá”.

La Justicia no se sorprendió demasiado y determinó que hubo malversación de fondos y administración fraudulenta. Como bonus track, también se detectaron irregularidades en la documentación del equipamiento. Uno de los tornos incluso figuraba como propiedad de la cooperadora, porque si vas a hacer lío, mejor hacerlo completo.

Pero la creatividad administrativa no terminaba ahí. También se comprobó que la exdirectora cobraba en efectivo el alquiler del bufete escolar, unos $100.000 mensuales, sin declararlos ni rendir cuentas. Una especie de emprendimiento gastronómico… con contabilidad imaginaria.

El fallo cierra el caso con una condena leve, pero deja una pregunta bastante incómoda flotando en el aire: ¿qué tan fácil es que estas cosas pasen sin que nadie mire demasiado?

Porque al final, el único torno que realmente giró fue el de la plata.